viernes, enero 26, 2007

American History: Desde la distancia...

Solamente cuando estás a muchos kilómetros de distancia te das cuenta de lo importante y lo sentido que es el día de San Sebastián para todos nosotros. Desde que salía como gastador en María Auxiliadora no había faltado ningún año a la cita (los primeros obviamente con la ilusión de participar en la tamboreada infantil y los más actuales con las ganas de estar saltando en la plaza de la Consti y disfrutar de la mejor farra del año), pero llegó el momento en el que nuestros destinos se separaron. Lo único que pude hacer para tratar de estar un poquito más cerca fue ver la izada y las primeras marchas por internet (gracias eitb) y comprar vino para hacer unos kalimotxos a la noche. Espero que todos disfrutarais de la fiesta por mí, cabrones.
El fin de semana no tuvo nada especial salvo que una paraguaya nos invitó a una casa mítica estadounidense fuera del campus a una fiesta entre latinos (sí sí, aquí somos latinos). Llevamos nuestras garrafas de vino e hicimos probar a toda la peña el kalimotxo (sí chicos, existe gente en este mundo que no lo ha probado, mucha gente) con el inevitable triunfo de nuestro brebaje a pesar de que al día siguiente algunos se quejaran de los oscuros efectos colaterales.
El martes llego Javivi, que como muchos sabreis se está recorriendo USA previo a su Erasmus en Hamburgo (los hay con suerte). Es una alegría ver gente conocida después de estar un tiempo aislado. Se quedaba un par de días por lo que decidimos que había que salir aunque fuera martes. Por primera vez bajamos al Downtown (el centro) a un club llamado Tiki Bob´s. Fuimos un poquito tarde y no estuvimos mucho tiempo (aquí a las dos todo ha cerrado) pero suficiente para ver lo que nos espera en estas fiestas. Se celebraba un concurso de a ver quien era la chica más guapa del bar y las subían a la barra para que bailaran, las sacaron en vestido de noche, en bikini, etc. En cuanto pueda subir el video que hice a youtube me comentáis como estaba el temario. El perreo continúa.

jueves, enero 18, 2007

American History: Beer Pong


Por demanda popular y especialmente dedicado a Pitxer, hablo un poquito de la primera fiesta en la que estuve donde volví a tener delante de mis ojos los míticos vasos rojos de las pelis (había más de un negro en la fiesta, por lo que ese tópico no es cierto). Fue el viernes a la noche y la verdad, a pesar de que no estábamos mucha gente lo pasamos bastante bien. Las fiestas dentro del campus son en los apartamentos de la gente que se presta a ello y lo único que se bebe por acá es cerveza. De hecho, según nos dijeron beben cerveza light para mantener la línea (¿qué línea?¿la que marca la sana alimentación de pizza, hamburguesas y burritos?¿con cerveza?¿y lo de la barriga cervecera?). En realidad, el tema existe una cerveza en lata que cuesta 24 centavos la lata, así que imaginad la mierda que te puedes estar metiendo al cuerpo. Eso sí, mierda light.
Volvamos a la fiesta. En vez de los consabidos quinitos, pirámides y demás al otro lado del océano se practica el “beer pong”. Básicamente se trata de hacer dos equipos de dos personas que se ponen uno enfrente del otro en una mesa. Se colocan 6 vasos por cada jugador en forma de pirámide y llenos de cerveza. El temario está en meter desde el otro lado de la mesa la pelota de ping pong en alguno de los vasos de tu contrincante. Si metes el bebe, si te la meten te jodes. El tema debe estar tan extendido y ha llegado a cierto punto de locura tan grande que se han fabricado mesas como las que podeis ver en la foto con hierba artificial, medidas justas, colores en los fondos y el escudo de la universidad en el medio campo. Americanos, que le vamos a hacer.
Después del juego y los refrigerios pertinentes pasamos a la segunda parte de la fiesta que básicamente trata de perrear. Sí, sí, perrear. Música a tope y las pocas mujeres que andaban por ahí dándolo absolutamente todo uno a uno con todos los asistentes a la fiesta (bailando eh, a ver que os vais a pensar...). Fue muy divertido aunque solamente un aperitivo porque este fin de semana se presenta bastante más jugoso. El jueves nuestra primera Erasmus party en yankilandia, el viernes San Sebastián que esperamos celebrar con unos kalimotxos viendo la izada por internet aunque sea a las seis de la tarde (que ostias, las farras de día son mucho mejores ¿no?) y el sábado dios dirá. Lo dicho, que por ahora todo muy bien y que los que podáis disfrutéis de la fiesta en la consti que es cuando no estás allí cuando te das cuenta de lo importante que puede ser y lo bien que te hace sentir. Paz, amor y buenos alimentos!!!

PD: otro día os cuento lo emocionante que fue el himno nacional que cantaron en la cancha de basket en un partido de liga del equipo de la universidad. Todos con la mano en el corazón, de pie y mirando al frente. Demencial.

martes, enero 16, 2007

American History: Comienza la aventura


Tras más de un día de viaje interminable llego a mi habitación en una residencia que por fuera parece un palacio pero que por dentro es como todas las demás. Abro la puerta y para mi sorpresa no encuentro mucho desorden, mi compañero de piso no ha llegado todavía. Doy un par de pasos y me llaman la atención los gustos literarios del compañero que resultan ser revistas de cómo un hombre debe cuidarse y mantenerse en forma. Avanzo un poco más hasta su mesa donde encuentro una nota que le dejó su anterior compañero en la que se despide diciendo que ha estado muy a gusto con el y que le echará de menos. Como podéis imaginar, desde esa noche duermo boca arriba por si acaso.
Fue espectacular el número de veces que nos registraron en los aeropuertos, e incluso nos hicieron casi quedarnos desnudos, descalzos y todo lo que podáis imaginar. La seguridad aquí es una obsesión, de hecho a uno de los compañeros con los que venían le retuvieron un rato la maleta por llevar comida. Teniamos miedo de que nadie nos estuviera esperando en el aeropuerto pero apareció el “Santi” de Richmond con un cartelito de University of Richmond. De repente sonó el teléfono y cual fue nuestra sorpresa cuando una de las americanas que estuvieron estudiando en Donosti está al otro lado de la línea diciendo que nos está esperando en el parking. Bien escoltados llegamos al campus y a nuestras respectivas habitaciones.
El campus es clavado a lo que todos os imaginais, una peli americana. Tiene sus edificios antiguos, su enorme extensión, su mítico lago que podeis ver en la foto y por supuesto, no pueden faltar sus fraternidades (si chicos, de verdad existen) de las que hablaré en otro post cuando las pueda conocer desde dentro.
Somos 16 estudiantes de intercambio que llegamos nuevos más otros cuantos que pasaron aquí también el primer semestre. Nos rodean los gringos. ¡¡Empieza la aventura!!