viernes, septiembre 14, 2007

10 días = 7 estados (y III, Que viva Chicago)


Sin ninguna duda una ciudad que debes visitar si vienes a EEUU. Preciosa. Combina un downtown impresionante y con gran movimiento cruzado por el río, con una ribera del lago Michigan que inspira paz y tranquilidad. La primera parada fue el lago. De verdad que parece un mar. Y las playas que han montado para la gente no hacen más que amplificar el efecto. Desde cerca del planetario puedes disfrutar de una vista perfecta del skyline de la ciudad. Rascacielos para todos los gustos. Aquí cogimos una especie de trolebús (tranvía-bus, no sé si será eso) que nos llevó hasta el centro. Bajamos justo a los pies de la torre Sears, uno de los edificios más altos del mundo. Caminamos por el centro: muy destacable la Michigan Av. donde se concentra todo el comercio, la gente y los artistas callejeros. Visita ineludible a Millenium Park donde está la superbola de estaño como las que soldábamos en Tecnología. En serio, como podéis ver en la foto el efecto visual es increíble. De aquí a comer una pizza típica de Chicago (no me acuerdo como se llamaba), pero que estaba para chuparse los dedos. Pasamos por el edificio del archifamoso Chicago Tribune y fuimos a la torre Hancock, segundo edificio más alto de la ciudad y dónde me habían recomendado ir al observatorio. Os podéis imaginar, piso 94. Acojonao. Eso sí, las vistas merecen la pena. Tras esto dimos una vuelta en el Loop, el metro de la ciudad que va por encima de las carreteras (una especie de monorraíl para que nos entendamos) que transcurre por entre todos los edificios. Tuve el tiempo suficiente para ver el pabellón de los Bulls a lo lejos, pero no para ir allí. Una pena. Vuelta al centro para coger un tour en un barquito en el río dónde te enseñaban todos los edificios y luego te sacaban al lago. Es una pena que mi cámara no haga buenas fotos por la noche pero de verdad que la escena es impactante. Puedes estar con la boca abierta durante el tiempo que quieras. Dicen que los dos únicos Waterfronts (no se como traducir esto, pero me refiero a la vista que se tiene desde el agua, ya sea mar, río o lago, a la ciudad) que superan a Chicago son NY y Hong Kong. Confirmado lo de NY ya sabéis cuál puede ser uno de mis próximos destinos. No hubo mucho tiempo para más y en el aeropuerto tuve que pasar la noche para al día siguiente aterrizar de nuevo en la realidad de Richmond y empezar a conocer a los nuevos inquilinos. El compañero guay aunque tiene unas costumbres un tanto raras...¿será porque estuvo en la mili? El resto de internacionales cojonudos con algunos fichajes estrella de última hora y algún que otro tapado dando que hablar. Casi, casi como la liga del local ¿no?

PS: se me olvidaba. En Chicago vi como rodaban una peli: “Wanted” con Angelina Jolie. Ella no estaba por ahí pero vi una persecución en coche muy chula. Otra cosa, ¿el txotxas puede beber en Sto To?

sábado, septiembre 08, 2007

10 días = 7 estados (II)


Solo pasé unas horitas en NY pero me dio tiempo a volver a visitar Times Square (es imposible que te canses) y a dar una vueltilla por los alrededores para acabar tomando una cervecilla en uno de los mil singulares bares de la gran manzana. Me hospedaron en un piso con vistas a la zona cero, así que todo perfecto. Por la mañana, metro y para el aeropuerto JFK. Una vez más, retraso en el avión, comienzo a tener verdadero odio a este aeropuerto. Aterricé en Chicago entrada la tarde, pero en cuanto me recogieron me dieron una vuelta por la ciudad que de verdad me fascinó y quedamos para volver un par de días más adelante. De aquí cogimos una recta interminable (todas las autopistas son así en este país) hasta Madison. Se trata de una ciudad linda, hecha para estudiantes, entre dos lagos y que alberga tanto el Capitolio del estado como una bonita calle de tiendas y restaurantes al más puro estilo europeo. La universidad inmensa. Pasé un par de días aquí y me fui para Milwaukee a encontrarme con gente de clase tras mucho tiempo. Me esperaban en un bar alemán con una cerveza en la mano. Así que hubo que sumarse a la fiesta. Un par de días con ellos conociendo Milwaukee. La verdad es que no había mucho que ver. Destacaría el lago Michigan y su ribera, y el museo de las artes diseñado por Calatrava (la verdad es que este tío hace todos los edificios iguales), que la verdad quedaba bonito. La universidad donde estudian es un poco diferente a la mía, básicamente porque se encuentra en plena ciudad mientras que nosotros lo máximo que podemos ver son árboles. Pero me sigo quedando con la mía por ahora. Mi próximo destino me llevaba a volver a Chicago, con los días contados ya para estar de vuelta en Richmond...
Desde que he vuelto he asistido a una fiesta de pijamas y una toga party (en plan griego). Este semestre promete bastante. Además estoy casi convenciendo a la gente para ir a Philadelphia y California que pueden ser mis dos últimos destinos antes de volver definitivamente a casa. Antes de todo eso y en escasas tres semanas espero estar aterrizando en el aeropuerto de Bilbao. No me importa si Javierada o el otro sitio. Mientras nos pongan el tinto más guarro que tengan...

sábado, septiembre 01, 2007

10 días=7 estados (I)


Después de recibir muchas presiones voy a actualizar esto. Ha sido un tiempo un tanto movido por lo que no he disfrutado de mucho tiempo para dedicarlo al blog. Entre los últimos días de trabajo, el viaje de vacaciones y el aterrizaje a la realidad conociendo a los nuevos erasmus he estado bastante ocupadillo. Lo siento.
Nada más acabar el trabajo (hablamos del 16 de agosto) tuve que mudarme de habitación. Vuelvo al edificio donde estaba antes pero la habitación es muchísimo más grande y mejor. Parece que la jerarquía y veteranía prevalece. Al día siguiente tenía que coger más transportes que la leche. De la uni a la estación de autobuses en coche. Allí coger un bus para Washington, donde me esperaba un tren hacia Philadelphia. Aquí tomé mi último tren hasta Atlantic City. Fue un viaje largo, pero no impidió que saliéramos por la noche. Una especie de chiringuito playero bastante bien montado donde llegamos en bici (no sé ni cuanto hacía que no andaba en una). Es una experiencia esto de ir cocido en la bici. Empiezo a comprender a Teo. Al día siguiente fuimos a la playa. Después de tres meses sin verla, por fin. Hizo un día perfecto y como no, me quemé. No sé que pasa con el sol aquí, pero no me llevo muy bien con él. Al mediodía nos fuimos a dar una vuelta en el bote de la familia (el padre un crack) donde tuve la oportunidad de probar el Water-Sky. Sí, sí, digo probar porque por más que lo intenté no fui capaz de levantar el culo del agua. Joder, que difícil estaba el tema. Fue en una especie de lago con bastante maleza que parecía describir una carretera, con más curvas que la A-8. Una nueva experiencia más. A la tarde de nuevo a la playa antes de ir a una fiesta de unos amigos donde comimos, bebimos, etc., mientras la madre del dueño de la casa preparaba todo y se unía a las cervezas. Esto es la hostia. Por la noche hice mi primera incursión en el mundo de los casinos. Y es que cada vez que decía a la gente que iba a Atlantic City, me preguntaban a ver si iba a apostar allá. Esta ciudad es conocida como la Las Vegas del este. Peña viniendo desde NY, Boston, Philadelphia, y demás urbes en la costa este vienen aquí a perder su dinero. Nunca había entrado a un casino. No sé lo que esperaba. Quizás a Antuan de camarero? El tema es que es un espacio enorme ocupado por infinitas máquinas para jugar. El paraíso para Ibon. Por supuesto shows, bebidas, y mesas de ruleta, black jack, dados y poker. Badi, ver una de estas en directo es mejor que verlo en eurosport fijo. 2 razones por las que no aposté: el dinero después de 8 meses empieza a escasear y la más importante, ni puta idea de cómo se jugaba a nada. Sólo a la ruleta. Quizás en Las Vegas...El día siguiente hizo bastante malo así que durante la mañana disfrute un poco de la mítica casa americana e intenté ver un poco de fútbol americano (aburridísimo). Y a la tarde me fui a coger el bus dirección NYC. No me di cuenta de que un domingo a la tarde, volviendo a una gran ciudad...no es el mejor momento. Por el atasco, hice en 4 horas un trayecto de 2.Todo va perfecto con los nuevos compis. Mucho internacional, mucha pinta de fiestas. Os voy contando. Además en menos de un mes me tenéis por allí. Escribo esto mientras la real comienza tristemente un partido en Eibar...a donde hemos llegado...