sábado, marzo 31, 2007

St Patrick's/Pig Roast


Sí, sé que voy un poquito tarde, que éste día fue hace dos semanas. Pero hay tanto que contar y tanto que hacer que la verdad, no me está dando tiempo a todo. En fin, a lo que vamos. El día de StPatrick’s es bastante especial en Richmond University. De esto nos dimos cuenta cuando nada más llegar de Miami nos encontramos una hoja firmada por el decano debajo de todas las puertas de las habitaciones. En ella dice que para el próximo sábado, usease, StPatrick’s tenemos que recordar que la ley y el orden siguen imperando, que no van a tolerar cosas que han pasado otros años. Nos frotamos las manos, el tema promete. Durante la semana no oímos ni palabra de StPatrick’s y sí de una fiesta llamada Pig Roast. Parece ser, que el mismo día se juntan dos grandes fiestas. Bien. El tema parece ser el siguiente. A las 8 de la mañana todo el mundo se despierta para empezar a beber. A las 12 se abren las fraternidades con música, farra y cerdo asado que te dan en el exterior. Todo cierra a las 4 o así. La peña se va a sobar toda la tarde para a la noche estar a tope de nuevo. Llegó el día. A las 10.30 o así empezamos con el kalimotxo (buen vino de california, gracias), como que íbamos a madrugar para beber, cuando se ha visto eso? Tras un par de horitas de las intensas, caminamos hacia las fraternidades donde la peña esta bastante descontrolada. Saltando, gritando, por los suelos...muy gracioso. Memorable sesión de fotos, bailoteo y muchas risas hasta que nos cierran y se nos queda un poco cara de tontos. Decisión: vamos al comedor todo cocidos a arrasar. Y así fue. Los camareros flipando. Problemillas con las cajeras. Y hasta encuentros fortuitos frente a una máquina de coca-cola. Por supuesto, de comida: alitas de pollo y pizza. Después fuimos a seguir la fiesta a otro apartamento. Parecía que eramos los únicos que sobrevivíamos. Llegamos y al fondo veo una bufanda del athletic. Parece ser que el americano había estado de Erasmus en Bilbao. Lleno de rabia y repulsa me voy para casa a dormir un poquillo (en realidad es que no había ni cristo). A las dos horitas de siesta vuelvo para el apartamento donde ya hay más gente y cada vez van apareciendo más. La cerveza gratis puede a mi odio al athletic. Tomamos el mando de la casa y ejercimos de DJ’s, bueno una argentina ejerció. Y tras deliberar, el último paso fue la casa del Pulpo. Algún día os hablaré del Pulpo. Aquí más gente todavía, y la farra que continuó hasta las 2. Tras lograr zafarme de una china occidentalizada (también hubo un ataque indio gay a un compañero), reventadísimo llegué a mi cama.
PD: La foto está movida porque el gran fotógrafo Alberto estaba como una cuba. Quiero dedicar el vaso rojo a Pitxer. Y de paso deciros que he logrado cazar en la foto al fantasma bueno del local.

martes, marzo 27, 2007

Crack!


Buenas chicos, me ha costado pedirle que se sacara una fotillo conmigo por si las moscas pero en fin. Os presento a Olufolabi, mi compañero de piso (es el que tiene la sudadera verde). Nigeriano de 22 años, residente en Toronto. Estudiante de derecho. Logros: no dormir, meterse a la cama a las 6 de la mañana y levantarse a las 6.30 para ir al gimnasio, pasarse 10 horas de reloj hablando por teléfono (esto es, me voy a desayunar, vuelvo después de cenar y sigue!!) joderme todos los días con su puta alarma de mierda, buscar prácticas de trabajo a las 6 de la mañana, hacérselo con una pava que roncaba como una hija de la gran...Aficiones: política, mujeres, boxeo, lectura. Aspiraciones: hacerse cantante y actor. Conclusión: majo pero se le va la olla.

sábado, marzo 24, 2007

Llegamos al final (IV)


Ya se va quedando la cosa un poco más lejana y seguro que olvido algunos detalles y que confundo algunos días con otros. Pero en fin. Hubo visita a un Outlet que se convirtió en la visitilla a las carpas de este año. De verdad que había algunas gangas tremendas. También tuvimos la oportunidad de comer en un asador argentino que había comenzado sus pasos en Burgos. Una de las noches fue el cumpleaños de uno del equipo Richmond. La verdad es que fue una de las mejores noches, sino la mejor, en la que los únicos campeones que aguantamos hasta el final fuimos Pablo el y yo. Eso sí, bailoteos encima de las mesas de los bares y demás historias graciosas que no recuerdo muy bien. Otra de las noches nos reencontramos con la peña Boston, LA y Javi. De hecho el reencuentro fue mientras nosotros íbamos a un bar a disfrutar de la eliminación del Madrid. Su coche pasaba por la avenida por donde caminábamos. Todos alucinando. A la noche entre conversaciones, copas y bailes nos dio pronto la hora de la retirada. El último día en la playa fue un tanto nostálgico. Sabíamos que volvíamos del calor al frío, de las vacaciones a la uni, de no hacer nada a currar. El hígado lo agradecería. Como nuestro vuelo salía a las 7 de la mañana y no teníamos pagada esa noche de hostal, no quedó más remedio que salir e ir de gaupasa. Nos metimos en un bar mexicano en el que las cervezas estaban a un dólar, y la noche se pasó volando. Lo más destacable, espuma estilo Chusma y Amalur y tres negros que aparecieron al final de la noche con un fajo de billetes de un dólar, se subieron al podio y empezaron a tirarlos. Lo que no se vea aquí...La espera en el aeropuerto no tuvo mucha gracia y la llegada al campus fue un tanto deprimente. Sin embargo, recuerdos inolvidables grabados para siempre.

miércoles, marzo 21, 2007

Shaquille O’neal y Javi de Pedro (III)

Y diréis, ¿pero que coño tiene que ver el jugador más desequilibrante de la NBA con la mejor zurda del fútbol mundial de los últimos años? La respuesta es simple y llana. A ambos me los he encontrado de farra un día antes de que jugasen un partido con su equipo. A Javi en numerosas ocasiones en el cine. A Shaquille en uno de los clubs de Washington Av. en Miami. Empecemos por el principio. El día fue bastante parecido al anterior. Playa hasta las mil, comida en un restaurante cubano y tras un breve paso por la playa fuimos a conocer un poquito el Downtown (centro) de south beach. Eso además de que Raúl, quien a la noche cumplía años, se fuera de compras en busca de una camisa y unos zapatos. Os juro que estuve a un pasito de comprar unos zapatos blancos y una camisa de color fuego que hubieran sido espectaculares. La verdad es que el centro no daba mucho de sí: tiendas, una estación de policía clavada a la del Vice City (hubo momentos en los que creía que iba a pasar alguien haciendo pinitos con una moto) y eso sí, un enorme store de Hustler que por supuesto visitamos. Grata experiencia. La noche iba a ser una minicelebración del cumple previa a la del día siguiente que se liaría la gorda. El lugar: Mansion. El resultado: no el apetecido. Para las tres o así salíamos de allí en busca de otro sitio. Y en estas que veo a un tío grande y negro al lado de un cochazo blanco. Y digo, este tío tiene que ser jugador de los Heat. Cuál es la sorpresa cuando al acercarme distingo (llevaba lentillas) a Saquille. De mofa. Putada que llegamos un poquillo tarde y el cabroncete ya se piraba pero me dio tiempo a sacar la foto que os mandé. Sigo preguntándome como coño semejante bicho cabía en ese coche. Entonces recordé cuando nos cruzábamos con Don Fernando era el profe alto de Lengua? y su 600. Todo es posible. Al trabajo acudiré con las herramientas necesarias. Pues bien, el día siguiente fue playa a la mañana y NBA a la tarde. Por supuesto, llegamos una hora antes al partido y no había entradas pero la reventa aquí también funciona. Los sitios eran bastante arriba pero se veía bastante bien. Cuando los jugadores estuvieron calentando nos dejaron bajar a los asientos caros a hacer fotos y ver un poquillo más de cerca de Big Ben y compañía. Los Heat parece que no necesitan calentar. Suerte tuvimos de que era el día en el que podías conocer a las cheerleaders (antes de que pidas una foto pitxer, te diré que las sacamos fatal de la emoción), pudimos comprar la mítica mano e incluso cenamos un chicken basket (o cesta de pollo). También hubo tiempo para contemplar el trofeo de ganadores del año pasado. El partido a pesar de la falta de emoción (los heat ganaron de 30 muuuuuy fácil, igual de fácil que eliminar al osasuna al descanso al ISS) estuvo bastante bien con mogollón de jugadas guapas, triples, alley-oops y tapones. El campo no estaba lleno pero es que era miércoles y teniendo mogollón de partidos antes de plan-offs se entiende. Lo espectacular fue todo el espectáculo de alrededor (en los tiempos muertos): concursos, humillación a fan de los bulls, cheerleaders, regalos en paracaídas, dados gigantes e incluso la mascota repartiendo camisetas con un “lanzador de camisetas”. Una experiencia inolvidable.
PD: Quiero dedicar la sonrisa de esta foto a Urre.

viernes, marzo 16, 2007

Hooters (II)

El domingo fue un día bastante parecido al anterior. Levantarnos a las tantas ya toda la tropa junta y dirigirnos a la playa dispuestos a descansar un ratillo más y a disfrutar del mar, el calor, las vistas, etc. Veníamos barruntando desde días atrás la posibilidad de ir a un partido de los Heat que casualmente jugaban 3 en una semana en casa, así que a la tarde, unos cuantos decidimos irnos al centro de Miami para inspeccionar un poquito la zona y ver si podíamos conseguir unas entradillas baratas. El viaje en autobús de línea tuvo su gracia y nos dio tiempo a observar, mientras pasabamos el puente que separa South Beach de Miami, la Biscaine Bay y los chalets, yates, etc. que tienen las personas pudientes por estos lares. Impresionante. Paramos e la estación de autobuses y cuál es nuestra sorpresa cuando nos comentan que tenemos que coger un ¡monorraíl! para ir a al centro más rápido. Una nueva experiencia eso de cruzar la ciudad por encima de la misma. Pateada al American Airlines arena para encontrarnos las taquillas cerradas. Mucha decepción. Ya que estábamos, decidimos darnos una vueltilla por Bayside, una especie de centro comercial abierto que estaba bastante chulo la verdad. Se oyen sugerencias de ir a Hooters a cenar. Yo hasta ese momento no había oído hablar de lo que era Hooters, pero básicamente es un restaurante ¿normal? en el que sólo hay camareras estilo la de la foto. Muy maja ella, así ganan las propinas. Cena y vuelta para el hostal donde nos dicen que nuestra salida de esta noche es al Nikki Beach, un bar que está literalmente en la playa. A pesar de que hubo algunos problemillas a la entrada (nos decían que teníamos entradas falsas) la noche estuvo super graciosa con algún incidente que otro y alguna taja bastante memorable. Amanecimos con una silla del local en nuestra habitación. También nos enteramos de que dos pavas que iban en un coche propusieron a dos del grupo pasar una buena noche. Una estaba buena y la otra no. Uno de los chicos tenía novia y el otro no. Parecía encajar hasta que les pidieron 150$ por hacerles el trabajito. Orejas gachas y para casa (aunque creo que uno de los dos lo hubiera pagado con gusto). Eso sí, esto a los ojos de dios no es prostitución. O eso decían.

jueves, marzo 15, 2007

Llegando a South Beach (I)


Desde el momento en que bajamos del avión en Fort Lauderdale (una ciudad que está a unos 45 minutos de Miami y donde nos ahorrabamos unas perrillas en el avión) supimos que todo iba a ser diferente. Los que vinieron al viaje de Cuba recordarán seguro el golpe de calor que te daba cuando salías del avión. La sensación aquí fue la misma. Habíamos estado debatiendo durante varios días la posibilidad de alquilar una limusina para llegar como reyes al hostal. El caso es que alquilar una limusina para cuatro hasta allá solo nos salía a 64$ en total. La gran putada es que éramos 5 y nos quedamos con las ganas, otra vez será. El hostal no parecía gran cosa en un principio, pequeñito pero por lo menos estaba muy bien situado. Luego fuimos descubriendo que todas las noches preparaban una salida a algún sitio que es lo que realmente nos ha ayudado a conocer el Miami nocturno.
Ese mismo viernes todos estabamos bastante cansados (¿a quien se le ocurre salir un jueves cuando el viernes te vas a Miami? Pues a nosotros) y decidimos darnos un paseo por la avenida que da a la playa. Aquí acabé acojonado, me di cuenta de que estabamos totalmente fuera de lugar. La pasta que se veía era espectacular. Ferraris, Porches, Hammers y limusinas a patadas. Me imagino aquí con mi 205 rugiendo. Plato mínimo para cenar 30$ (desde steak hasta langosta). Los vestidos de las mujeres e incluso los de los hombres se notaba que tenían más de dos ceros en su precio. Las mujeres, otra historia. No he visto tanto chatón (parecía una pasarela de verdad) por metro cuadrado como en Miami. Cenamos en el sitio más barato que encontramos y nos volvimos para el hostal a descansar.
El sol y el calor nos levantaron bastante pronto el sábado, lo que aprovechamos para tomar contacto con la playa. El agua turquesa, la arena blanquita, campos de voleyplaya a patadas, palmeras y vegetación. Cerquita del paraíso. Nos pudimos bañar un 3 de marzo, quien lo diría. E incluso la mitad de la gente (yo incluído) nos quemamos enteritos. Algo debe tener el sol de aquí porque normalmente no me suelo quemar. ¿O igual es que me estoy haciendo viejo y esto de no echarme crema ya no funciona? Comida-cena en el típico restaurante americano, esto es, un Burger King y vuelta al hostal tras dar una vueltilla por los alrededores. La noche la pasamos en una discoteca que parece ser bastante conocida aquí, Space. 3 salas: house, hiphop y resto. No estuvo mal, la verdad.

viernes, marzo 02, 2007

See you in Miami


Mañana nos vamos por fin de vacaciones de Spring-Break. Destino: Miami South Beach. Posiblemente alquilemos un coche y nos podamos pasar también por Palm Beach. E incluso vamos a intentar ver Miami-Bulls el miércoles, veremos si es posible. De momento, lo que está garantizado es playa (mínimas de 22 grados), risas y mucha mucha farra. Con un poco de suerte nos cruzamos también a Horatio. No esperéis tener noticias mías hasta la vuelta. Julen, Fran, Pesq, Javivi, Unai, Asier, os esperamos con los brazos abiertos y tostándonos al solete. Eso sí, que sepais que mañana a la noche estaremos cocidos. Arriba el kalimotxo con vino de California! Por cierto, la foto no se parece al Vice City? A ver si me voy a encontrar a Salvatore...Saludos al fantasma bueno del local.