sábado, julio 28, 2007

Breakdance y estrenos

Chicos, acabo de encontra un video de mi gran estancia en Boston del que no me acordaba. Unos cracks. Por lo demás sin mucha novedad. El viaje de verano confirmado. Parece ser que me viene a visitar Pablo otra vez, lástima que sólo vayamos a coincidir un par de días pero bueno. Un par de cosillas más. El otro día estaba comiendo tranquilamente con unos amigos cuando se nos sienta al lado otro pavo que les conocía. Tenía unas ojeras brutales pero como era sábado o domingo al mediodía (estoy empezando a sufrir alzheimer) pues no le di importancia. Empiezan a hablar y tal y le preguntan por las ojeras y dice que se había metido a las 8.30 de la mañana. Claro, yo flipado, le digo, pero que coño has hecho si todo cierra a las 2. Respuesta: no, si no salí. Es que a las 12 de la noche salía a la venta el último libro de Harry Potter y estuve esperando allí la cola y luego me lo he estado leyendo toda la noche. No hablé más en toda la comida.

Por otro lado, por fin han estrenado los Simpson. Ayer mismo tuve la oportunidad de ir a verla y no fallé. Es bastante graciosa aunque un poco corta. De hecho cogí la mayoría de las mofas en inglés (la voz de Homer es super buena) aunque seguro que en castellano todavía gana más. Es una lástima que el gran doblador de Homer muriera hace no mucho tiempo porque era dios.

Bueno gente, ya veis que no hay mucho que contar. La última noticia es que mi compañero de piso del próximo cuatrimestre es Austriaco. Con la experiencia de los dos personajes del cuatrimestre anterior no sé que pensar. Superará el liston de Olufolabi? Veremos

sábado, julio 21, 2007

Summer in NY (III)


Joder, cada vez tardo más en actualizar esto!! Bueno, con los recuerdos imborrables de está ciudad de película no importa. Sábado prontito quedé con Iñaki cerca de donde se coge el ferry para ir a la Statue of Liberty. Bajo del metro en Wall Street, que estaba totalmente vacío, obvio. Nos encontramos en una de las calles y tras flipar con una loca que andaba por la calle fuimos para la cola. Larga. Cogimos el ferry y en unos minutos nos dejaron en Liberty Island. La verdad es que la estatua impresiona, es un símbolo de la ciudad que hay que ver, pero joder, comparado con ver Manhattan desde Brooklyn Bridge... El caso es que en el viaje también pasas por otra isla (Ellis Island) que es por donde todos los inmigrantes tenían que pasar antes de entrar a la ciudad y donde se decidía el destino de unos y otros. Si hacía falta, cuarentena o deportación. Volvimos para Manhattan y comimos en un Wendy’s una hamburguesa espectacular. La verdad es que hay que darle la razón a Aitor aunque nos pese. De aquí a Harlem. Tenía mogollón de ganas de conocer el barrio, tanto éste como el Bronx. Sin embargo, no había tiempo para todo...ya volveré en otoño. El barrio como esperaba, suburbios, pobre pero alegre, gente en la calle, música rap, canchas de basket con peña jugando, etc. De aquí a Central Park. La anterior vez que estuve estaba todo nevado y en esta ocasión me impresionó bastante más. De verdad que es impresionante como estos grandes parques han resistido la urbanización de ciudades como NY, Londres, Madrid, etc. Muchísima gente en un día que hizo muy bueno, shows callejeros en muchos lugares. Pasamos por el rincón dedicado a John Lennon. Una placa en el suelo en la que se lee Imagine y flores y dedicatorias lo recuerdan. De aquí partimos a cenar en Little Italy unas pizzas como no podía ser de otra manera. Grandes. Cogimos el metro a Brooklyn para cruzar el puente de noche y ver el distrito financiero iluminado. La verdad es que es impresionante, una lástima que mi cámara no saque buenas fotos de noche. Al día siguiente fuimos a los mercados en Chinatown y Little Italy. Un huevo de gente, y un huevo de oportunidades de comprar. Lo que no encuentres aquí...Coincidía que era la marcha del día del orgullo gay y habían cortado la quinta avenida para el desfile. Estuvimos viéndolo un rato. Gracioso. De aquí a Broadway donde estos tenían entradas para un musical. Yo desafortunadamente tenía que coger el bus chino de nuevo para volver. De hecho, los cabrones casi me dejan sin sitio porque llegué con el tiempo justo. Pero bueno, al final tuve.

Por lo demás todo bien. Planeando un trip en verano a Atlantic City, Madison, Chicago y Milwaukee y otro en octubre a California, por fin!!! A ver como nos lo montamos.

domingo, julio 08, 2007

Sumer in NY (II)


Tras pasar por el hostal decidí avanzar por la quinta para darme de bruces con el bullicio que se da a lo largo de toda la avenida, intensificado entre las calles 20 y 42 pues en ellas se camina desde el Soho, lugar de compras por excelencia hasta la clásica estación de trenes Grand Central Terminal, pasando por lugares tan emblemáticos como el Empire State, El Chrysler o Madison Square Park. Aquí mi viaje viró hacia el este al siguiente destino, el edificio de las Naciones Unidas, que se encuentra al lado del río, con el barrio de Queens al otro lado. Por el camino me encontré con una pizzería que vendía las porciones ¡¡¡por menos de 1 dólar!!! Así que no dudé en comprar y comer de camino para perder el mínimo tiempo posible. Dicen que la mejor pizza que se puede comer en el mundo está en Italia pero que muy de cerca le sigue la de NY. No sé si será verdad o no, pero cuando cenamos en Little Italy, era para degustar hasta reventar, increíble. La otra vez que visitamos la ONU, a parte de que alguno sufrió un percance por culpa del hielo en las escaleras, no nos dejaron acceder al edificio porque llegábamos tarde. En esta ocasión, y con la lección aprendida tuve la ocasión de ver la escultura de la pistola entrelazada y la del mundo en metal antes de pasar por el control de seguridad. En ese momento ya no me encontraba en territorio estadounidense, sino en territorio internacional. Así que salí del país, aunque solo fuera por hora y media. Tras juguetear un rato con los chalecos y cascos azules y quedar impresionado por unos murales donde la gente podía escribir lo que ellos pensaban que la ONU debía hacer en 2007 opté por un tour guiado. Tuve la oportunidad de visitar instalaciones como el consejo de seguridad, el consejo económico y de desarrollo y la asamblea general, así como ver las distintas funciones o misiones que la organización ha llevado a cabo o que tiene entre manos. La verdad es que mi visión un poco negativa de la ONU (a pesar de que para algunos temas algunos países se la pasan por el forro) ha cambiado bastante, pues he descubierto la perspectiva más humanitaria donde parece que van consiguiendo progresos. En la foto un panel donde la gente expresaba que en qué la ONU debía poner especial atención este año. Tras el tour y la obligada visita a la tienda de regalos me encaminé hacia mi último destino planeado del día: el Museum of Modern Art. Y es que me había enterado de que los viernes a la tarde era libre y no lo podía dejar escapar. No soy un gran admirador del arte moderno pero hay algunas piezas que merecen la pena. Sobre todo me impresionó el mural con el que Perjovschi ocupa toda una pared criticando duramente lo que pasa en el mundo. Tras la visita cultural me reuní con Iñaki y Dean para enseñarle a este (tiene cojones que dos donostiarras le enseñen NY a un americano) el Rockefeller Center y Times Square. Cena en uno de los incontables restaurantes de la ciudad y una cerveza en compañía de la chica americana que nos faltaba por encontrar, Heather. A la media hora, con las piernas destrozadas claudiqué.

viernes, julio 06, 2007

Despega el iPhone


Un paréntesis. Por fin salió a la venta el iPhone. Rodeadísimo de dudas por la acogida que iba a tener parecía que los consumidores no iban a estar dispuestos a pagar tanto dinero por el. Y es que aparte de lo que vale el terminal, tienes que firmar un contrato con AT&T de un mínimo de 60$ al mes. Pues en un fin de semana se agotaron las existencias en todo el país. Algunos han hecho el agosto, como un compañero de clase que compró dos y ha vendido uno de ellos casi un ¡¡¡50%!!! más caro. Lo he tenido entre manos y la verdad es que es sorprendente. Mezcla de manera sorprendente la complejidad de un aparato que contiene teléfono, iPod, blackberry, Internet... con una manejabilidad simplísima en pantalla táctil. Habrá que rendirse a la realidad, Steve Jobs es un puto genio.

domingo, julio 01, 2007

Summer in NY


A eso de las 6.00 am el bus chino arrivaba a New Jersey y los rascacielos al otro lado del río Hudson asomaban al horizonte. Tras una larga noche sólo me quedaba atravesar el túnel que une NJ con Manhattan. El tunel es una pasada la verdad. Lo más largo que he visto sin ninguna duda y el tema de que vaya bajo el agua le da aún más aliciente. No me quiero imaginar lo que será el canal de la mancha, que angustia. Recordando la gran película Daylight opté por encender el mp3 y no pensar mucho más. Media hora más tarde estaba bajando del bus en Manhattan Bridge, en lo más profundo del barrio chino. Como esta vez tenía tiempo, un mapa y experiencia de un finde en la gran manzana opté por ir andando en vez de coger un taxi. Como la otra vez, los camiones de mercancías chinos descargaban, los talleres en los sótanos comenzaban a moverse y las alcantarillas escupían el vapor que no pueden contener. Muchísima gente en el barrio no sabe hablar inglés, puede sonar irónico pero la verdad es que no lo necesitan. Es como si una pequeña parte del gigante oriental se hubiera desplazado a esta zona entre Canal Street y Manhattan Bridge. De hecho poco a poco se van extendiendo e incluso comiéndose a Little Italy que es la zona justo al norte tanto que según me comentan han prohibido vender los establecimientos de esa zona a comerciantes chinos. Lo que digo, fruterías, carnicerías, pescaderías, bazares e incluso puestos en donde te pesan lo que compras en las balanzas tipo cono típicas en tiempos imperiales. Tenía todo lo que quería hacer en la cabeza así que me encaminé hacia el puerto. Tras hacerme con un batidito para reponer fuerzas en un Dunkin ya en el distrito financiero tomé camino hacia el muelle, South Street Seaport. Aquí me encontré con unos pocos paseando al perro, unos chinos haciendo bailes muy muy extraños, algunos barcos bastante chulos pero a los que por supuesto no tuve la oportunidad de subir y la realidad de en que se han convertido los Pier (muelles o embarcaderos). La vena turística los ha transformado en una especie de mercados o centros comerciales donde poder degustar un buen plato de pescado o comprar lo último de Dolce Gabana. Contraste. El paseo por el puerto me reconfortó, recordando lo que es sentir el mar cerca y me llevó hasta Battery Park, lugar dónde se encuentra el fuerte de Clinton (no sé si es el de Bill) que es donde hay que ir a pillar los tickets para la Statue of Liberty. Muy amables me dijeron que volviera mañana, que no se podían reservar tickets de un día para el otro. Así que me apresuré a Wall Street a ver si tenía la posibilidad de ver la apertura de la bolsa a las 9 y a soñar en poder entrar a ver un poco el espectáculo a pesar de que en febrero ya nos habían dicho que nanai. Es impresionante el mundo que se mueve por esas calles entre las 8 y las 9 de la mañana. La mayoría de la gente con su traje y corbata o vestido, pero nunca te libras de ver al par de locos que te puedes cruzar en cualquier esquina y a cualquier hora en la ciudad. Muchos de ellos son homeless a los que la cabeza se les ha ido. Tristeza. Por supuesto, me volvieron a impedir la entrada (¿acaso tengo pinta de terrorista musulman? Ya sé que algunos dirán que sí, pero...) así que tomé rumbo a la zona cero. Es impresionante como ya os dije. En esta ocasión tuve un poquillo más de tiempo para inspeccionar y las labores de comenzar a levantar el rascacielos que va a ir ahí parecen haber empezado. Me chocó bastante poder ver como funcionaba el metro entre los cimientos del edificio. Me decidí por caminar hacia el World Financial Center, una pareja de edificios bastante grandes pero que no tienen ni la mitad de la altura que las torres gemelas. De aquí fui hacia la otra bolsa que quizás muchos no conozcáis pero donde se negocian “commodities” y me hizo gracia que tenían su propia estatua del toro a un nivel un poquillo más pequeño. Tras intentar entrar dentro y ser “invitado a salir” por un policía cogí rumbo al mar para observar en el horizonte el “riverfront” de New Jersey, pasando antes por un memorial a los irlandeses que murieron de hambruna a principios del siglo XVIII. De aquí al Check-in en el Chelsea International Hostel (gracias Javi por descubrirnoslo) donde compartiría habitación con otros cinco colegas, tras pasar por el Madison Square Garden donde volveré en otoño a ver un partido.

Lo dejo aquí por ahora que si no va a quedar mu largo para leer. Disfrutad de las fiestas de los pueblos cabrones!!!!