
El viaje fue una pasada. La verdad es que me alegro mogollón de haberme tirado al río de esta manera (sólo con un turco!! aunque es verdad que he estado apoyado por otros durante el viaje) porque he visto muchísimas cosas que se me van a quedar grabadas en la retina para siempre. La movida comenzó en San Francisco, bueno, más concretamente en Stanford, una ciudad a unos 45 mins de San Francisco donde Rafa, un amigo con el que trabajé el septiembre pasado está haciendo un MBA. Nos alojamos estos primeros días en su casa y mientras el iba a clase y hacía sus “movidas” (qué tío más grande) nosotros nos cogíamos un tren y nos íbamos a San Francisco a nuestro antojo. El campus de Stanford es lo más enorme que he visto en mi vida y parece ser que el tiempo acompaña casi siempre, lo pude comprobar los días que estuve. La gente que tuve el gusto de conocer por allá se encontraban en la fina línea que separa a los locos de los genios. Por suerte caí en el lado de los segundos aunque pude apreciar durante algunos momentos “el lado oscuro” Chino, Indio, etc. San Francisco es una pasada. Creo que me ha gustado más incluso que Nueva York. Tiene partes increíbles. El primer día fuimos a dar una vuelta en bici por la bahía y parques cercanos pero no pudimos cruzar el Golden Gate por la niebla. A la tarde nos dedicamos a ver un poquito el centro y el distrito financiero.

El segundo día tocaba Alcatraz. Un poquillo caro de visitar pero la verdad es que lo tienen bastante bien montado con un audio tour que te va explicando todos los pormenores. El turco que venía conmigo hizo la gracia de pedirlo en castellano para mí así que tuve que estar tratando de traducir mexicano todo el trayecto. Al Capone fue un ilustre de la cárcel. Sólo tres presos lograron huir de La Roca pero no se sabe si murieron o están vivos. A la tarde tocó pasear por la zona cercana al muelle (tiendas, gente, vida), visitar las colinas (es que la ciudad es un monte donde han hechado asfalto encima y a correr, por eso hay esas cuestas y cambios de rasante), visitar una calle con unas curvas en zig-zag para los coches impresionantes y subir a una torre que domina la ciudad. El tercer día nos juntamos con un par de amigos de Richmond que se estaban alojando en SF y que partían después a Chicago. Fuimos a ver unas casas victorianas, andamos por un parque bastante famoso (tenía unos jardines japoneses, y es que SF es una de las pocas ciudades con Japan Center, es como el China Town o el Little Italy de las ciudades de acá, esto es un barrio lleno de inmigrantes, en este caso japoneses) y volvimos a alquilar unas bicis para esta vez sí cruzar el Golden Gate.

El trayecto es precioso. Tuvimos la suerte de vivir la puesta de sol desde ese punto. Impresionante. También es algo destacable el hostiazo que se metió el turco contra un coche con la bici cuando la devolvíamos, los viajes en tranvía que se sucedieron durante los tres días, sobre todo este último y la visita a la fabrica de chocolate Girardelli donde nos dejamos caer porque habíamos oido que daban chocolate gratis. Un puto snack!!

2 comentarios:
E tio, ¿El turco conocia a Nihat?
Eh tio, joe tio, yo no he escrito eso tio, seguro que ha sido el tonto de pitxer tio. Pero conocía a Nihat o no?
Publicar un comentario